viernes, julio 20, 2012

temporada de patos


Temporada de patos.
 Eimbcke abre con una canción de molotov y así seguirá todo el tiempo llevándonos por lugares comunes  e incluso pasando por clichés fuertes como el adolescente que dice groserías y se esta descubriendo. Es una muy buena película del tipo lacónico que  nos recuerda lo bonito que fue crecer y tener amigos empieza con moko  como él dice con k   como él dice se queda solo con su amigo flama  por el domingo en su departamento de una unidad habitacional de Tlatelolco en  la ciudad de México esto es importante remarcarlo pues la estética del edificio es muy particular y es propia de esas unidades habitacionales. Flama esta un poco más grande que moko y eso los separa un poco aunque no rompe con su amistad de años. Todo se va a mover bien hasta que llaman por una pizza y se las trae un repartidor muy curioso que juega Xbox contra flama por la pizza ya que no quiere aceptar que llego tarde y que les tendría que salir gratis. Enseguida crea una enemistad entre flama y el repartidor, esto ocurre paralelamente a una relación entre moko y la vecina que pidió permiso de usar el horno de la casa ya que el suyo no servía y bueno esta relación comienza a crecer hasta que se rompe cuando la vecina le da un beso a moko y no a flama y él le cuenta  a su amigo, motivo por el cual su relación tiene una ligera ruptura solo para mostrar lo duro que puede ser crecer y romper con las amistades de la infancia. Todo esto filmado de forma magistral por Fernando Eimbcke con encuadres simétricos y bien balanceados en los que parecería estar obsesionado con el two-shot y las fugas grandes en tomas casi cenitales, me parece una gran película con una gran banda sonora que nos ubica en la juventud de finales de los 90’s. es una buena muestra de un cine de autor comprometido con un discurso inteligente y lacónico, siempre con un discurso visual bien definido. Es una gran película.

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